Ir al contenido principal

Niña linda

Niña linda que hoy lloras
no temas,
no corras,
vamos pequeña,
tan linda tu...
¿Por qué lloras?,
¿Has olvidado el motivo?,
¿Has acaso caído?,
niña linda de rojo vestido,
dime tu,
tan pequeña,
¿que sabes del olvido?

Niña linda,
pequeña mujer,
que tus lágrimas no dejan ver.

El cielo triste está,
el viento gime,
todo sufre y,
hasta el arrollo que cantaba,
es bestia de horror.

Mi niña querida,
tu tan linda,
tu tan tierna,
tu tan dulce,
¿Quien lo ha permitido?,
¿Porque han dejado pasar a la tristeza y
al dolor distraído?

No llores más pequeña hermosa,
no dejes que te ahogue la tristeza,
no permitas que tu fortaleza,
sea partida en dos
de pies a cabeza.

Lucha pues,
niña querida,
por secar esas lágrimas,
tan gordas,
tan pesadas,
Lucha!
que el futuro te espera.

No veas mas ese cielo,
no escuches ya a ese viento,
y al arrollo,
déjalo ser,
ellos te aman,
eso es real.

Trata ya de salir de ese cuarto,
jala con fuerza la manija,
no salpiques mas tus pequeños zapatos,
y sal gritando,
de ese encierro tan frustrado.

Yo te recuerdo
sentadita ante tu mesa,
siempre un tanto sólita,
pero sonriente al fin,
también al títere amigo,
é
l, que supo como charlar conmigo.

Niña linda,
pequeño ser,
que habitas y destrozas,
lo que no te dejo ver.

¿Cómo lograr tu perdón?,
¿Cómo dibujar un arcoíris en tu corazón?,
¿Cómo quito de tus ojos ese negro velo y,
 encuentro a tu sollozo consuelo?

Vamos,
pequeña linda,
a crecer tu conmigo,
a recorrer caminos nuevos,
a recorrer horizontes bellos,
y otros tantos...
crueles,
yo estoy contigo.

Vamos juntas,
toma mi mano,
trencemos cabello,
pintando en hojas verdes y colgantes,
la nueva historia...
cuadros, ajedrez, relojes, círculos, agujas, laberintos, triángulos, gelatina, resistol, Mozart,
no existirán para tu razón!!,
pues a ella la guía tan solo el corazón.

Deja salir esa inocente sonrisa,
que los vestidos sean campanas,
que al títere viejo y siempre sonriente,
lo lleve una ola de hilos rotos,
de estambre enredado,
y un poco de pastel atragantado.

Hay niña,
ya no tan niña,
que en los libros encuentras refugio,
en las ventanas de otros comprensión,
y en libretas rotas,
más que una oración.

Sigue en tu búsqueda,
de lo inquietante y
siempre raro,
guíate del faro
de la isla
en la cual naciste.

Pierde tus miedos
y las agonías,
déjale al tiempo
cumplir con sus manías,
sigue mis pasos
de la experiencia corta
que caminado descalza sabe de heridas
y lo que el alma soporta.

Ama de ti
toda de ti,
tus propias heridas
que al ser tuyas
también son mías.

Sábete unida a mi recuerdo
tal como una hoja lo hace con el viento.

¿De dónde sale esa lágrima con pequeña ironía?
¿Será de tu pecho siempre fuerte o,
de esa liada mente?.

Déjame ver lo que nadie ha visto,
déjame escuchar tu menudo canto triste...
que la historia pasada,
sea superada
por la grandiosa que en el futuro existe!!.

Sueña!,
sueños lejos
viaja en ellos,
creyendo de nuevo en cuentos.

Escucha la música nueva que palpita en tu brío,
al hacerse uno junto con el mío.

Del fondo del abismo en el cual habitas
existe hoy ya nada que de él persista.

A la luz de tu mirada puedes ver
la salida del gran hueco que hemos hecho,
la tormenta siempre pasa,
el cielo se aclimata,
el viento baila
y juega a cantar,
tu creces…
yo, envejezco.

Y juntas vamos,
sintiendo nuestras manos…
resintiendo los recuerdos
contándolos con los dedos,
saltando piedrecillas
al compas de tu canción.

Melodías empolvadas
al transcurso de algunos años,
suertes olvidadas,
gratitudes infinitas.

Niña linda,
¿Por qué lloras?
ó,
¿A caso ríes?.
Dueles de alegría!!,
alegrándote en el llanto.

Diciendo “Por favor”,
ya tan solo rememoras,
sin mas telarañas de niñez
y te enamoras.

Eso es vida!!
que aun después de tu pasado
sigas mirando al frente con agrado,
sin renunciar a nada,
reafirmando la pisada.

Bella niña que descubres,
dentro tuyo,
el gran tesoro;
una la mujer que te habla diciendo
Tan solo yo te adoro”.

Ha niña,
ya no tan niña
ves al sol sin bajar mirada,
aun después de estar enclaustrada.

Ríes, gritas y conmocionas
por la esperanza de la vida
con la cual ya te emocionas,
y ahora en cambio,
mas te acercas.

Vas tu,
con ese paso liso
arrastrándolo por el piso,
que se escucha ya
a media distancia
y  yo,
esperandote con ansia.

Puedo verte
traspasar la puerta
limpiando con tu almohada lágrimas
ya secas.

Déjame ver tu linda mirada,
que ya no sea opacada
por ninguna llaga,
que algún día hiciste
traduciendo aquel lamento triste.

Quiero sentir tu abrazo,
tú, el calor mío...

No hay hospital, ni guardería,
que pueda curar
lo que debería
no hay mas doctor, o cirujano
que pueda limpiar tus blancas manos.

¿Cómo distinguir de tu frente
esa frialdad que persigue a tu mente?

Hoy del mar apenas recuerdas,
solo un suelo azul,
con asiento alto.

Veo con orgullo que bien
te protegiste,
durmiendo profundo aunque el monstro insiste,
el monstro que yo fui,
al dejarte guardada,
siempre tan equivocada.

Ahora te veo y lo puedo creer,
tu ya no eres,
lo que antes deje de ser,
dibujos ya cuelgan bajo las cortinas,
con estampillas fuera de las vitrinas.

Tocando  tu rostro,
logro llorar
con ese llanto,
nudo y ronco
que se hace al guardar
más lágrimas donde más no hay.

Niña que hoy lloras,
no temas,
ya no corras.

Somos juntas lo que el destino quiso
mientras,
el universo todo lo hizo.

Ya nos vemos de frente,
con la misma mirada,
al reflejarme en la tuya cansada.
Oh, niña linda,
ya no tan niña.

Comentarios