Niña
linda que hoy lloras
no temas,
no corras,
vamos pequeña,
tan linda tu...
¿Por qué lloras?,
¿Has olvidado el motivo?,
¿Has acaso caído?,
niña linda de rojo vestido,
dime tu,
tan pequeña,
¿que sabes del olvido?
no temas,
no corras,
vamos pequeña,
tan linda tu...
¿Por qué lloras?,
¿Has olvidado el motivo?,
¿Has acaso caído?,
niña linda de rojo vestido,
dime tu,
tan pequeña,
¿que sabes del olvido?
Niña linda,
pequeña mujer,
que tus lágrimas no dejan ver.
El
cielo triste está,
el
viento gime,
todo sufre y,
hasta el arrollo que cantaba,
es bestia de horror.
todo sufre y,
hasta el arrollo que cantaba,
es bestia de horror.
Mi niña querida,
tu tan linda,
tu tan tierna,
tu tan dulce,
¿Quien lo ha permitido?,
¿Porque han dejado pasar a la tristeza y
al
dolor distraído?
No llores más pequeña hermosa,
no dejes que te ahogue la tristeza,
no permitas que tu fortaleza,
sea partida en dos
de pies a cabeza.
Lucha pues,
niña querida,
por secar esas lágrimas,
tan gordas,
tan pesadas,
Lucha!
que el futuro te espera.
No
veas mas ese cielo,
no escuches ya a ese viento,
y al arrollo,
déjalo ser,
ellos te aman,
eso es real.
no escuches ya a ese viento,
y al arrollo,
déjalo ser,
ellos te aman,
eso es real.
Trata
ya de salir de ese cuarto,
jala con fuerza la manija,
no salpiques mas tus pequeños zapatos,
y sal gritando,
de ese encierro tan frustrado.
jala con fuerza la manija,
no salpiques mas tus pequeños zapatos,
y sal gritando,
de ese encierro tan frustrado.
Yo
te recuerdo
sentadita ante tu mesa,
siempre un tanto sólita,
pero sonriente al fin,
también al títere amigo,
él, que supo como charlar conmigo.
sentadita ante tu mesa,
siempre un tanto sólita,
pero sonriente al fin,
también al títere amigo,
él, que supo como charlar conmigo.
Niña
linda,
pequeño ser,
que habitas y destrozas,
lo que no te dejo ver.
pequeño ser,
que habitas y destrozas,
lo que no te dejo ver.
¿Cómo
lograr tu perdón?,
¿Cómo dibujar un arcoíris en tu corazón?,
¿Cómo quito de tus ojos ese negro velo y,
encuentro a tu sollozo consuelo?
¿Cómo dibujar un arcoíris en tu corazón?,
¿Cómo quito de tus ojos ese negro velo y,
encuentro a tu sollozo consuelo?
Vamos,
pequeña linda,
a crecer tu conmigo,
a recorrer caminos nuevos,
a recorrer horizontes bellos,
y otros tantos...
crueles,
yo estoy contigo.
pequeña linda,
a crecer tu conmigo,
a recorrer caminos nuevos,
a recorrer horizontes bellos,
y otros tantos...
crueles,
yo estoy contigo.
Vamos
juntas,
toma mi mano,
trencemos cabello,
pintando en hojas verdes y colgantes,
la nueva historia...
cuadros, ajedrez, relojes, círculos, agujas, laberintos, triángulos, gelatina, resistol, Mozart,
no existirán para tu razón!!,
pues a ella la guía tan solo el corazón.
toma mi mano,
trencemos cabello,
pintando en hojas verdes y colgantes,
la nueva historia...
cuadros, ajedrez, relojes, círculos, agujas, laberintos, triángulos, gelatina, resistol, Mozart,
no existirán para tu razón!!,
pues a ella la guía tan solo el corazón.
Deja
salir esa inocente sonrisa,
que los vestidos sean campanas,
que al títere viejo y siempre sonriente,
lo lleve una ola de hilos rotos,
de estambre enredado,
y un poco de pastel atragantado.
que los vestidos sean campanas,
que al títere viejo y siempre sonriente,
lo lleve una ola de hilos rotos,
de estambre enredado,
y un poco de pastel atragantado.
Hay
niña,
ya no tan niña,
que en los libros encuentras refugio,
en las ventanas de otros comprensión,
y en libretas rotas,
más que una oración.
ya no tan niña,
que en los libros encuentras refugio,
en las ventanas de otros comprensión,
y en libretas rotas,
más que una oración.
Sigue
en tu búsqueda,
de
lo inquietante y
siempre
raro,
guíate
del faro
de
la isla
en
la cual naciste.
Pierde
tus miedos
y
las agonías,
déjale
al tiempo
cumplir
con sus manías,
sigue
mis pasos
de
la experiencia corta
que
caminado descalza sabe de heridas
y
lo que el alma soporta.
Ama
de ti
toda
de ti,
tus
propias heridas
que
al ser tuyas
también
son mías.
Sábete
unida a mi recuerdo
tal
como una hoja lo hace con el viento.
¿De
dónde sale esa lágrima con pequeña ironía?
¿Será
de tu pecho siempre fuerte o,
de
esa liada mente?.
Déjame
ver lo que nadie ha visto,
déjame
escuchar tu menudo canto triste...
que
la historia pasada,
sea
superada
por
la grandiosa que en el futuro existe!!.
Sueña!,
sueños
lejos
viaja
en ellos,
creyendo
de nuevo en cuentos.
Escucha
la música nueva que palpita en tu brío,
al
hacerse uno junto con el mío.
Del
fondo del abismo en el cual habitas
existe
hoy ya nada que de él persista.
A
la luz de tu mirada puedes ver
la
salida del gran hueco que hemos hecho,
la
tormenta siempre pasa,
el
cielo se aclimata,
el
viento baila
y
juega a cantar,
tu
creces…
yo,
envejezco.
Y
juntas vamos,
sintiendo
nuestras manos…
resintiendo
los recuerdos
contándolos
con los dedos,
saltando
piedrecillas
al
compas de tu canción.
Melodías
empolvadas
al
transcurso de algunos años,
suertes
olvidadas,
gratitudes
infinitas.
Niña
linda,
¿Por
qué lloras?
ó,
¿A
caso ríes?.
Dueles
de alegría!!,
alegrándote
en el llanto.
Diciendo
“Por favor”,
ya
tan solo rememoras,
sin
mas telarañas de niñez
y
te enamoras.
Eso
es vida!!
que
aun después de tu pasado
sigas
mirando al frente con agrado,
sin
renunciar a nada,
reafirmando
la pisada.
Bella
niña que descubres,
dentro
tuyo,
el
gran tesoro;
una
la mujer que te habla diciendo
“Tan
solo yo te adoro”.
Ha
niña,
ya
no tan niña
ves
al sol sin bajar mirada,
aun
después de estar enclaustrada.
Ríes,
gritas y conmocionas
por
la esperanza de la vida
con
la cual ya te emocionas,
y
ahora en cambio,
mas
te acercas.
Vas
tu,
con
ese paso liso
arrastrándolo
por el piso,
que
se escucha ya
a
media distancia
y
yo,
esperandote
con ansia.
Puedo
verte
traspasar
la puerta
limpiando
con tu almohada lágrimas
ya
secas.
Déjame
ver tu linda mirada,
que
ya no sea opacada
por
ninguna llaga,
que
algún día hiciste
traduciendo
aquel lamento triste.
Quiero
sentir tu abrazo,
tú,
el calor mío...
No
hay hospital, ni guardería,
que
pueda curar
lo
que debería
no
hay mas doctor, o cirujano
que
pueda limpiar tus blancas manos.
¿Cómo
distinguir de tu frente
esa
frialdad que persigue a tu mente?
Hoy
del mar apenas recuerdas,
solo
un suelo azul,
con
asiento alto.
Veo
con orgullo que bien
te
protegiste,
durmiendo
profundo aunque el monstro insiste,
el
monstro que yo fui,
al
dejarte guardada,
siempre
tan equivocada.
Ahora
te veo y lo puedo creer,
tu
ya no eres,
lo
que antes deje de ser,
dibujos
ya cuelgan bajo las cortinas,
con
estampillas fuera de las vitrinas.
Tocando
tu rostro,
logro
llorar
con
ese llanto,
nudo
y ronco
que
se hace al guardar
más
lágrimas donde más no hay.
Niña
que hoy lloras,
no
temas,
ya
no corras.
Somos
juntas lo que el destino quiso
mientras,
el
universo todo lo hizo.
Ya
nos vemos de frente,
con
la misma mirada,
al
reflejarme en la tuya cansada.
Oh,
niña linda,
ya
no tan niña.
Comentarios
Publicar un comentario