Necesito
en los más superficiales y profundos de los sentidos decirte las palabras que
he callado por un intenso e irracional (hasta cierta medida), miedo.
Y
si, significa otorgarte mis alas, mis más preciadas alas, a cambio de que lo
sepas, simplemente. Puedes hacer lo que decidas hacer después de leer este
escrito, eliminar, quemar, compartir, o romperlo, mi interés se reserva en lo
que transmite, en lo que sea capaz de hacer sentir.
Luche
tanto contra ello, y no he provocado más que hacer que me invada más y más, es
tan sencillo despertarlo y tan complicado y breve hacerlo dormir. Sí, es un
amor inconmensurable, que me ha rendido sin que pueda comprenderlo, creo que
las mejores cosas de la vida son así, incomprensibles y te desbordan.
He
intentado innumerables medios, nada funciona. Este es mi último recurso,
después de sentir lo que sentí con que me eliminaras de tu vida nuevamente,
creo que ya nada puede importarme, no hay nada más que perder.
Ha
pasado tiempo, mucho, poco, es sumamente relativo. Pero de todo el, no ha
habido forma en ningún momento de “Superarle” (así le llamo), hasta hace muy
poco me había hecho a la idea de amarte a través del tiempo sin medida, a pesar
de todo y lo que pasara en tu vida o en la mía, ese ha sido el mayor de mis
logros en cuanto al confortamiento a lo que siento.
He
de ser un poco más honesta.
En
cuanto respecta a mi vida, no todo ha ido tan bien, han ocurrido ciertas
cuestiones que me han hecho reflexionar bastante sobre mi misma y en
determinado momento me han dejado sin motivación. He tocado las frías
profundidades de la nostalgia, la depresión y la somatización, he enfermado
gravemente, he engordado y adelgazado, he llorado, he escrito y quemado mis
sentimientos aun estando vivos, he improvisado estrategias para “dejar de
sentir”, mi padre a muerto…, he reprobado, me he enfrentado a gente horrible,
me he sentido incomprendida por mi propia familia en momentos cruciales, mi
vida se ha tornado vacía y he tocado el sin sentido aun pudiendo sonreír y
hacer “como si nada”, llego a creer que ese es mi talento especial. Nadie tiene
la capacidad de comprenderlo y me he dado cuenta de que intentar hacer que lo
entiendan es una pérdida de tiempo, me he hecho solo un poco más fuerte.
Solo
hay una cosa que alimenta mi espíritu, solo una. La esperanza, creer que el
futuro será diferente, creer que el futuro construido con tanto esfuerzo puede
tener recompensas gratas. Entre ellas, esa insólita posibilidad de verte, sin
saber en qué momento o bajo qué situación. Solo verte.
He
bendecido tu camino, te he enviado regalos sutiles a través del viento, las
estrellas, las miradas, los libros, los sueños, la música y el silencio, he
orado al universo porque tu vida fuera mucho mejor que la mía o por lo menos
hubieses logrado olvidar, solo imaginar que podrías vivir lo mismo me hacía
sentir tonta y avivaba mis miedos, teniendo como base mis más contradictorios
pero “lógicos” principios y valores.
Miedo,
¿Miedo a qué?...
¡Te
amo!, ha sido suficiente tan poco para amarte de esta manera que me asusto, no
encuentro justificación y dado el tiempo y mi razón solo encuentro una
respuesta… no la hay y no importa, está bien.
Te
amo como amo al mundo, como amo la vida, como me amo a mi misma.
Te
amo, sin importar lo que suceda, es por eso que me era suficiente saber que
vivías para sentirme “tranquila”. Te amo con todo y lo que implicas, con todo y
las metáforas, con todo y tu “lado obscuro”, con todo y tus temores y
frustraciones, con todo y los insomnios, con todo y lo que seas ahora, no hay
nada que no haya invadido este amor.
He
ahí el miedo. Tengo miedo a arriesgar mis sueños, a perder de vista mis metas,
a olvidar mi esfuerzo. No quiero decidir, no puedo.
Amo
tanto la posibilidad de mover la vida, de sacudirla, de enfrentarme a ella y
arriesgarme a que me coma, ganar batallas a favor de la justicia, la libertad,
la alegría, el equilibrio o la paz, tu sabes, esas cosas que a la generalidad
de la gente le parecen absurdas y que a muy pocos nos destrozan y nos sacuden
en más hondo del espíritu, jamás haría algo en contra de la vida y todo lo
maravilloso que la constituye, es por ello que creo que es la libertad la más
dura pero la más valiosa de todas las pruebas que puede precisar el amor.
Respeté tu decisión, quise que fueras libre de amarme y no que me amaras
porque yo te lo pidiera, fue un absoluto respeto a tu libertad de decidir, a tu
libertad de amar, me fue mucho más difícil romper con esta idea a
sabiendas de que estabas con otra persona, me sentí tonta, sentí dudas respecto
a mí misma, cuestione mis orígenes, me sentí sola… esa sensación reaparece
contigo, pues me arriesgo a creer que estas comprometido.
Soledad,
simple y subjetiva sensación. He decidido conscientemente mantenerme junto a
ella aun teniendo opciones, me parecía inútil y aún más doloroso para todos
intentar, sin haber sanado. He sentido celos, no los reconocía en mí, me han
molestado demasiado y es curioso.
Quiero
que conozcas la razón de mi reacción, en primera instancia lo inesperado de tu
interés, posteriormente el tener que comportarme distante dado tu situación y
mi valía y, finalmente el creer que muy posiblemente solo sentías curiosidad o
que percibías utilizarme, para mi mala suerte el juego de la confidencialidad
de FB, lo perdí.
Insisto,
es este amor que yo misma a través de sencilleces he alimentado, a través de la
nada se ha expandido, lo que me está matando, me ahoga.
Mi
sistema nervioso esta atrofiado, mis dedos lo saben, se han molestado conmigo,
mi estómago ha generado independencia, ahora piensa por sí mismo, mis huesos
son mis más duros pero precisos maestros, quieren mi atención, quieren decirme
algo que hasta hace poco no entendía, y por favor, no hablemos de mi corazón.
Haz
conocido tan poco de mí, temo que la percepción que tengas sea tan difusa, una
chica débil, loca, orgullosa y sumamente fría, como la piedra del mismo nombre.
Soy mucho más compleja que eso, siento y vivo a través de una visión rara y
amplia respecto el porqué de las cosas, soy sumamente rebelde y sensible, no
confió fácilmente, aprendo a partir de cada detalle, me duele causar dolor, soy
infinitamente apasiona y curiosa. Lo más sencillo de la vida es pintar una
realidad a través de solo un par de lentes, se requiere de otro tipo de
humanidad para salir del egoísmo o la superficialidad, recortar tus alas para
regalárselas a alguien más, junto con la oportunidad de hacer con ellas lo que
quiera, hacerlo libre y marcharte.
No
pido nada, no requiero de otra cosa más que de tu consciencia, de tu
sensibilidad. He decidido no saber nada de ti más que lo indispensable, que
vives, no importa donde, la distancia y el tiempo son tan elásticos para mí que
se vuelven frágiles y trasparentes.
No
puedo garantizarte el infinito pues yo soy mortal, pero se, creo y siento que
me costara un tiempo no definible más pensar siquiera en una opción diferente,
reconstruirme y salir.
Le he dejado una nota a la vida… ¡¡Sorpréndeme!!,
Ella es mucho más sabia que yo.
Esmeralda
K.
Comentarios
Publicar un comentario